sábado, 19 de agosto de 2017

Tertulia 19 de Agosto 2017

¡Mi vida!
Sé que es tarde y lo lamento; ¡el día ha estado repleto! 💕
Y por dónde comenzar...
Llegamos a casa a las 8 marcando la noche, finalmente fuimos a la Tertulia, y vaya, este día aún parece ilusorio, las risas y el dulcer, el buen sabor de estar despiertos, ¡y vivir! Es decir, realmente.
Y lo sé, ya voy a comenzar.
Dormimos por la tarde y es que nada es tan hermoso como cuando estoy en tus brazos y vivo de tus caricias.
Se colgó y desperté y entonces ¡hora del pan! Y cambiarme y buscar pantalón porque luego de varios espejos usar falda era ya innecesario; el presagio era la lluvia.
Silvana y yo emprendimos el viaje a *Las Castellanas* (la panadería de Casa de Tejas y por lo tanto la nuestra).
Al llegar la cola era prominente, aunque suave, llena de rostros comunales.
Silvana y yo y a ver si alcanzamos, la tarjeta en mi bolsillo azul y el dinero en la mano delgada.
Entonces llegó Alfredo (el amigo de Leonardo, estudia Idiomas igualmente, forma parte de los poetas también), fue cordial, y sonreímos; más y más personas, primos de Alfredo, casualmente los mismos chicos que se arreglaron mientras yo caminaba al pueblo, luego de mirarme a impresionar, son ellos de Maracay, y sí, apenas unos muchachitos.
Alfredo comenzó la charla, preguntado sobre Universidad y materias, revelándome emociones, pues él ha visto materias como Literatura Francesa, y claro, en francés, desde luego, y adivina qué ¡Victor Hugo! Y próximamente ¡Marcel Proust! Aunque claro, Alfredo no es clasicista, así que probablemente no comprendería mi emoción, o el brillo en mis pestañas.
Y así prosiguió, luego de que Silvana fue elogiada por la abuela de Alfredo debido a sus verdes ojos (sí, también la abuela llegó a por el pan), y así fue presentada a los jovencitos, el corazón apenas palpitante de Silvana desembocaba de emoción, todo su verdor lo decía.
Nuevamente la conversación y allí Silvana, ahora sí entró a la situación, los tres hablamos de anime, y pan cuando asomaba el aroma dulce de hogar.
Rápidamente llegamos al mostrador, y ya no había pan francés, pero aún daban salida los hornos, y justo cuando creímos perder *bam* ¡pan! y...¡dulce! Sin dudar ordené, feliz del aroma asenciente a los sentidos.
Salimos en felicidad, porque sí, incluso se encuentra en el pan.
Pienso en que sí Venezuela jamás será la misma, pero en medio de todo este desastre, se aprende a vivir de nuevo. A sentir el pan, y encontrar los colores.
Ya nos retiramos de *Las Castellanas*, y leves gotas caían en travesura del cielo, pensamos ¡Tertulia! pues ya en casa Leonardo nos animó a buscar el camino, no tomaría él, se quedaría en casa, y finalmente, luego de las *manitas* (sí, compré *manitas*, el pan dulce que es en forma de manita de dinosaurio, gordita y dulce, mis favoritas y mejores recuerdos de mis tardes con Mamá).
Nuevamente al ruedo, bajo la sombrilla y emprendidas a la poesía.
Llegamos y rostros conocidos, círculo pequeño pero repleto.
Me senté algo sonrojada, porque ya sabes, tu niña aún será penosita, y todas las miradas.
Y bueno, una canción y aplausos, y jamás adivinarás cuán hermosa sorpresa nos llevamos: ¡dos gatitos! Uno pequeño y recién curioso, tan tierno e inmenso, y otro ya en todas sus patitas y maduro en sus ronroneos, cariñoso, durmió en piernas y paseó por cariño entre el círculo, más el pequeño era un signo de interrogación andante y peludito, jugaba y buscaba a qué regazo asaltar, el punto de las canciones fue para mí ver al gatito preguntándose qué ocurre, ladeando sus pequeños bigotes de lado a lado.
La Tertulia seguía, y un poco de Lorca, otro tanto de Facundo Cabral (mi vida, te senti-pensaba sin cesar).
_Y para qué me pregunto tanto..._ _tararara_...
Leí y lo hice del teléfono, un poema y Timothy, confieso sentí recelo, por ya sabes es nuestro Timothy, finalmente la expresión del círculo fue una _o_ redondita, sí, impresión. Y los halagos, y ya no sabía qué hacer, sólo sonreía, con estos labios que tanto conoces.
Y sí, otro nivel literario dijeron, y sí, abrazame fuerte.
La Tertulia fue sentida este día, además de lo que he dicho quedan un par de sorpresas...
¡Poe! ¡SÍ! ¡RECITARON A POE! ¡NUESTRO EDGAR! El cuento fue: *El corazón delator*. Cuando se comenzó a declamar reconocía las líneas, sí, era Edgar, tenía que ser nuestro Poe.
Ya la emoción desbordaba en mí, para el final de la declamación me apretaba las piernas, y apretaba a Silvana, y mordía mis labios, *PUF* final, fue Poe y vaya, mi corazón era un millón, logré respirar entonces.
Prosiguió y finalmente todos hicimos un coro improvisado cantando _Que llueva café_...
Y luego, ay, mi vida, aquí mucho me emocioné, lo sé, ¿más?
Cantamos _Cielito lindo, canta y no llores porque cantando se alegran, cielito lindo, los corazones_... Sentía cuando tú me cantas, y me clamas como *mi cielo*, y cerraba los ojos, tarareando te besaba.
Salimos y un abrazo y beso, y llovía apenas mojando sin embargo más que el pueblo.
Tomamos la ruta y escuchaba a Silvana, y sí, es increíble escucharla, fascinada, elaboraba pensamientos tales como agobiarse la rutina y dejar de sentir y acostumbrarse, y oye, ahora que menciono a Silvana, sabes qué más pasó en la Tertulia ¡estaba Franco! Y debo decir ¡qué niño! Hiló un fantástico cuento, en voz de borrachos de un día común en su vida, realmente tenía frases como: _Me preguntaba al final de la noche, cuándo volvería a sentir esa felicidad, esa sensación colmada de empatia que me daban esos dos borrachos_.
Silvana ya llegando a casa se exaltaba mencionando esos detalles y Franco y miradas.
Llegar a casa fue un abrazo, Leonardo nos recibió contento junto al Diez, y cenamos, y luego cargar el teléfono y la película más tierna y risueña *Cigüeña: la historia que no te contaron*, me reí tanto con Missy a mi regazo, debes verla, amor mío.
Y ahora estoy aquí, y creo quiero pan con arequipe, y shí, te amo inmensamente.
Ay, mi vida, no podía meterme a la cama sin contarte todo esto, no veía la hora de llegar, sólo pensaba: ¡quiero contarle todo! Eso me emociona tanto, llegar a ti, y sentirlo contigo.
Te amo, te amo y te amo.
Y ya respiro luego de toda la emoción de esta redacción.
Silvana dijo una frase: Es lindo un abrazo y todo pero no hay nada como hablar.
Se refería a que las parejas se basan tanto en la física, el contacto sensual, olvidándose de lo primordial, conocer, ir más allá, hablar con el ser que vive contigo.
Y TE AMO.

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