Aún no logro comprender el por qué, la necesidad de embriagarse a tal punto para desvivir o vivir, y por qué comienzo de este modo y debe ser porque recuerdo el sinsabor de la noche, de cada hombre a gritos medios y risas tontas, felicidad pérdida, pasada que aún buscan y nunca alcanzan.
Daniela nos esperaba en su casa, mi cabello liso se hilaba al viento en un intento por tomar la ruta y llegar al destino.
Llegamos y el cielo quería decir algo, nublado y tímido, como niño con puchero.
Dentro esperaba Diego acomodándose al esmoquin, esperando que Daniela pusiera el corbatín.
Daniela y yo nos cerramos al cuarto, subiendo a nuestros tacones y riendo como niñas en medio de travesura; ajustamos nuestros vestidos y ahora veíamos cómo hilaria el maquillaje a nuestros ojos y labios, así y de a poco y cuidado terminamos a modo de princesas a por el baile.
Daniela emocionada salió a por los ojos de Diego, quien al verla despampanante sonrió orgulloso de dicha.
La madre de Daniela nos llamó preciosas y los pequeños sobrinos de Daniela abrían sus inmensos ojos brillosos.
Debo decir que hubo intento de conquista, y un enamorado desfiló incesante buscando atención y no fue sino Danielito, sí, el pequeño sobrino de Daniela, ya sabrás más de sus encantos.
El padre de Daniela encendió el auto, y las gotas comenzaban a caer llevándonos a la iglesia, como el reloj de la novia.
Nelsón esperaba por nosotros, de traje negro, junto a un jovencito que encanta a las niñas de 16 años.
Un saludo elegante para con todos, y luego sí, risas expectantes a por la novia, pero primero fue el novio, entrando emocionado desde la roja corbata, y entonces y luego de varias carrozas sí, la novia, Danis.
Daniela fue Dama de Honor, niños pequeños comenzaban el corte de entrada, con carteles como “Ahí (fue en realidad ‘Hay’) viene el amor de mi vida”.
Aplausos inundaron la iglesia, entonces Danis y su mirada de felicidad, conmovida con cada brillo de su velo.
Sonrió al verme y sonreí agradecida en cierto modo, ahora esa sonrisa brillosa no pertenece sino a su esposo.
La ceremonia duró más de lo que se podría esperar, en medio de tanto Nelsón hilaba leves líneas, entre ellas unas sobre el matrimonio y su real ser.
Se habló sobre lo innecesario de toda indumentaria, lo esencial son los novios, dijo entonces “Lo único que se necesita son los amantes, el *sí* recíproco”, pensé entonces en ti, en nosotros, en que desde hace tiempo entonces soy tu mujer.
Luego el significado del velo y por qué Danis lo usaba, pues después de todo el velo significaba pureza intacta, la virginidad con corona, y entonces sí, fui hecha tu mujer con mi velo y corona y llegué a ti así. Y lo sé 😳😳😳😳
En fin, Nelsón me dio su brazo, mi vestido rojo lucía al negro, pues Daniela tenía el brazo de Diego, los pasos eran cortos porque sabrás la delicadeza que requiere caminar a tacones.
Subimos a lo que sería la fiesta, luego de quitarnos los altos zapatos y hacer unas cuantas bromas sobre quién sería la siguiente en velo y sí, Daniela y sus risas.
La noche era fría, y is recepción fue en el hogar de la novia, globos rosas y blancos, telas rojas y brillos, y...tukkys.
Cada rincón estaba apresado de personas, y cada silla abultada, así que permanecimos de pie un buen par de horas, a la tierra y en medio de pasto.
Las personas no paraban de llegar, personas que el venezolanismo califica como “arroceros”.
En medio de esa ascendente cantidad llegaron dos viejos compañeros del liceo, Leidy, ya embarazada y como plazo para dar a luz, sí, hoy Domingo, a su lado Fucho, sí, su pareja, es curioso pues durante el Liceo Fucho calificaba a Leidy de maloliente y ahora no puede calificarla sino como la madre de su hijo, es curioso el modo de juego de la ironía.
Rey también llegó, el jovencito amigo de Nelsón y popular chico de entre las liceístas, a su lado un niño de la edad del Diez, que me generó inmensa simpatía.
Y así luego otro par de horas más, el Dj con mezclas de 2007 y los hombres ya ebrios y a gritos, miradas desabridas de mal gusto a cada mujer, y claro, no podía caminar porque si lo hacía sentía iba a ser abordada a ese mal aliento.
El animador jugó con los novios, y todos rieron aunque los borrachos gritaban y las mujeres *shhhhh* exclamaban.
Finalmente, hallamos mesa, y la música no era sino reguetón escarmiento, sí, tortura china.
Rey pidió bailar conmigo, y acepté porque el frío ya me calzaba los huesos.
Fuimos y el espectáculo fue de espanto, sí “perreo intenso”, Rey se asustó, yo dije “Aquí no bailo yo” así que Rey dijo que esperaría al merengue, que merengue sí debíamos bailar, y coincidí.
El merengue nunca llegó y el frío ya me tenía agotada, sólo observaba, rostros cansados y un caminar incesante, la novia entre regalos y fotos.
Un plato de comida y esa fue mi hora a las 12a.m.
Daniela quería ya algo de licor para animar la sangre, y “caleta” la consiguió, una botella de Canaima que no probé, pero que parecía hacer estragos en las gargantas de todos los demás.
Daniela comenzó a reír luego de un vaso, Nelsón enrojeció luego de uno, Fucho ya hilaba sin cesar luego de dos y Leidy servía mientras Enmanuel (así se llamará el bebé) pateaba para pedir silencio o más música.
En cambio yo sólo quería torta y besos de mi lunarcito para al fin dormir, sí, aún no encuentro sentido a fiestas así, trasnochar y desgastar y para qué.
Luego Rey se marchó, antes de irse charlé con el hermanito, pues ambos observábamos a un bello loro en su jaula, lo intentaban agitar unos niños, el niño y yo suspiramos aliviados luego de que lo dejaron quieto, reímos juntos en modo de Misión Cumplida.
Luego se fue.
La noche era aún más larga, mis párpados querían ya cerrar la función.
Pero la Canaima hacía lo suyo, y debía estar alerta por los demás quienes invitaban un trago que nunca llegó a mis labios.
Veíamos como bailaban, sin coordinación alguna, sin razón más que hacer hervir la sangre.
Llegó la 1 y 40 minutos y ya Nelsón cedía al sueño, y yo ni se diga, poco podía hacer para luchar con el sueño.
Caminamos por la noche, Diego y Daniela en pelea, pues Diego estaba harto de los tragos de Daniela y Daniela estaba cansada del “achante” de Diego.
Nelsón dijo en voz baja “Diego es como amargadito” pero yo pensé que sólo quería cuidar de Daniela, y comprendí pero nada dije porque el frío ya abrigaba la garganta.
Finalmente llegamos a la casa de Daniela, cerré mis ojos y me envolví como oruga, te dije buenas noches, y en besito, dormí sin más pero aún con frío.
La mañana comenzó con voces lejanas, y eran Diego y Nelsón y la madre de Daniela y los pequeños sobrinos.
Así me levanté y el desayuno inundaba la cocina.
Danielito se subía a mis piernas, llamándome a cada lugar, luego acariciando mi cabello.
Diego y Daniela guiñaban sus ojos al naciente galán, entonces Diego agregó que al despertar Danielito preguntaba y llamaba mi nombre.
Pensé y sonreí imaginando tu carita de consentidote diciendo “Jessica es mía, mía, mía”.
Finalmente era hora de partir, y abrazos a todos y el camino en sol de regreso, canciones leves.
Y quiero tortita porque no tuve ninguna.
Y...Te extraño *de ma si a dooooo*.
¿Cómo estuvo tu noche?
¿Qué hiciste?
¿Sabías que te amo?
domingo, 27 de agosto de 2017
La boda
domingo, 20 de agosto de 2017
Las artesanías
Ay, me encanta que te guste, mi vida 🙈😍💕💖
Todo me revolotea todito y mis manitos se ponen muy felices 🍭❤
Y a ver, a ver...
En la nevera yacían dos abandonados imanes, sin color ni son, o postre y amor.
Entonces Mamá sugirió que necesitaban compañía, y pensé ciertamente, amor queda todavía entonces tomé el fieltro (especie de tela lanuda), e hice los patrones y al tomar la aguja, entre cocida y cocida tenía la forma, luego era hora del relleno, y con mis deditos ocurrió, ya listas las hojas, y el amarillo era hora de juntar y otra vez la aguja y finalmente el imán tendría su pareja. Faltaban los puntitos negros, porque no hay piña sin pecas.
Y coincidí, *pim*.
Lista y la comunión, finalmente a la nevera.
Ahora...¿cómo se me ocurrió? Y bueno, los colores fueron los que me dijeron, shí.
Porque había mucho amarillo y el verde manzana que tanto me encanta, era una armonía que debía poner en marcha.
Y entonces la piña.
Y ay, te amo, mi Bob 😍💖
Nuestra piñita de amor 💚
Y bueno, las ideas y el gusto por esos detalles ha tenido varias etapas, de pequeña eran mis travesuras, de niña era pintar todo de colores, ya en crecimiento surgía en mi empeño por decorar muy bien la portada de cada cuaderno, y buscar decoraciones para las paredes de mi cuarto.
Ya luego con tener muchos zarcillos y pulseras.
Y la artesanía, ha estado allí, en mis trabajos de artesanía me empeñaba mucho.
Y desde entonces, aunque ahora es más encantador, porque mis manos tienen mayor canción y ocurre y todo toma su lugar y color.
Creo que la artesanía ahora está a pleno apogeo, shí, mi vida 💚❤
sábado, 19 de agosto de 2017
El panadero traicionado
Mi vida, olvidé mencionarte una escena: mientras comíamos la cena Leonardo nos cuenta sobre su visita a nuestra Tía en Chachopo, lo charlado y demás y algo impresionante surge.
En Chachopo había una panadería, es la que abastecía esa zona, bueno, la panadería cerró, ¿cuál fue la razón? Dar pan a los protestantes, ahora está preso en Mérida.
Él financió en cierta medida a los integrantes de las protestas, brindando pan y demás, ya como ocurrió el cese, lo buscaron y ahora su lugar está en el frío de la injusticia, tras unas rejas.
Ahora quien vende pan en Chachopo es otro de quién sabe qué manos.
Y es que es natural, para el pan hay que tener el don, amasar y crear armonía no es sencillo, no todos tienen el toque, y este nuevo dispensador de pan es soso para el paladar de los Chachoperos.
Leonardo dijo que eso lo confirmó Tía, pan como el de ése señor no habrá otro, y ahora luego del estrago sólo queda conformarse con un pan sin canción.
Y bueno, lo peor de la situación es que los habitantes de Chachopo luego de saber la noticia, y que nadie resguardaría la panadería no hicieron más que asaltarla, y sí, robaron lo que aún quedaba, el poco pan hecho y el resto de la harina.
Eso lo lamenté mucho, esas personas fueron alimentadas por la canción de esa panadería, por el señor de ese horno y cuál fue el modo de agradecimiento: nada más que desmantelamiento.
Sí, mi vida, eso fue increíble y triste.
Y ahora pienso nuevamente en ello.
Y bueno, shí, ya estoy en camita, amado mío.
Tertulia 19 de Agosto 2017
¡Mi vida!
Sé que es tarde y lo lamento; ¡el día ha estado repleto! 💕
Y por dónde comenzar...
Llegamos a casa a las 8 marcando la noche, finalmente fuimos a la Tertulia, y vaya, este día aún parece ilusorio, las risas y el dulcer, el buen sabor de estar despiertos, ¡y vivir! Es decir, realmente.
Y lo sé, ya voy a comenzar.
Dormimos por la tarde y es que nada es tan hermoso como cuando estoy en tus brazos y vivo de tus caricias.
Se colgó y desperté y entonces ¡hora del pan! Y cambiarme y buscar pantalón porque luego de varios espejos usar falda era ya innecesario; el presagio era la lluvia.
Silvana y yo emprendimos el viaje a *Las Castellanas* (la panadería de Casa de Tejas y por lo tanto la nuestra).
Al llegar la cola era prominente, aunque suave, llena de rostros comunales.
Silvana y yo y a ver si alcanzamos, la tarjeta en mi bolsillo azul y el dinero en la mano delgada.
Entonces llegó Alfredo (el amigo de Leonardo, estudia Idiomas igualmente, forma parte de los poetas también), fue cordial, y sonreímos; más y más personas, primos de Alfredo, casualmente los mismos chicos que se arreglaron mientras yo caminaba al pueblo, luego de mirarme a impresionar, son ellos de Maracay, y sí, apenas unos muchachitos.
Alfredo comenzó la charla, preguntado sobre Universidad y materias, revelándome emociones, pues él ha visto materias como Literatura Francesa, y claro, en francés, desde luego, y adivina qué ¡Victor Hugo! Y próximamente ¡Marcel Proust! Aunque claro, Alfredo no es clasicista, así que probablemente no comprendería mi emoción, o el brillo en mis pestañas.
Y así prosiguió, luego de que Silvana fue elogiada por la abuela de Alfredo debido a sus verdes ojos (sí, también la abuela llegó a por el pan), y así fue presentada a los jovencitos, el corazón apenas palpitante de Silvana desembocaba de emoción, todo su verdor lo decía.
Nuevamente la conversación y allí Silvana, ahora sí entró a la situación, los tres hablamos de anime, y pan cuando asomaba el aroma dulce de hogar.
Rápidamente llegamos al mostrador, y ya no había pan francés, pero aún daban salida los hornos, y justo cuando creímos perder *bam* ¡pan! y...¡dulce! Sin dudar ordené, feliz del aroma asenciente a los sentidos.
Salimos en felicidad, porque sí, incluso se encuentra en el pan.
Pienso en que sí Venezuela jamás será la misma, pero en medio de todo este desastre, se aprende a vivir de nuevo. A sentir el pan, y encontrar los colores.
Ya nos retiramos de *Las Castellanas*, y leves gotas caían en travesura del cielo, pensamos ¡Tertulia! pues ya en casa Leonardo nos animó a buscar el camino, no tomaría él, se quedaría en casa, y finalmente, luego de las *manitas* (sí, compré *manitas*, el pan dulce que es en forma de manita de dinosaurio, gordita y dulce, mis favoritas y mejores recuerdos de mis tardes con Mamá).
Nuevamente al ruedo, bajo la sombrilla y emprendidas a la poesía.
Llegamos y rostros conocidos, círculo pequeño pero repleto.
Me senté algo sonrojada, porque ya sabes, tu niña aún será penosita, y todas las miradas.
Y bueno, una canción y aplausos, y jamás adivinarás cuán hermosa sorpresa nos llevamos: ¡dos gatitos! Uno pequeño y recién curioso, tan tierno e inmenso, y otro ya en todas sus patitas y maduro en sus ronroneos, cariñoso, durmió en piernas y paseó por cariño entre el círculo, más el pequeño era un signo de interrogación andante y peludito, jugaba y buscaba a qué regazo asaltar, el punto de las canciones fue para mí ver al gatito preguntándose qué ocurre, ladeando sus pequeños bigotes de lado a lado.
La Tertulia seguía, y un poco de Lorca, otro tanto de Facundo Cabral (mi vida, te senti-pensaba sin cesar).
_Y para qué me pregunto tanto..._ _tararara_...
Leí y lo hice del teléfono, un poema y Timothy, confieso sentí recelo, por ya sabes es nuestro Timothy, finalmente la expresión del círculo fue una _o_ redondita, sí, impresión. Y los halagos, y ya no sabía qué hacer, sólo sonreía, con estos labios que tanto conoces.
Y sí, otro nivel literario dijeron, y sí, abrazame fuerte.
La Tertulia fue sentida este día, además de lo que he dicho quedan un par de sorpresas...
¡Poe! ¡SÍ! ¡RECITARON A POE! ¡NUESTRO EDGAR! El cuento fue: *El corazón delator*. Cuando se comenzó a declamar reconocía las líneas, sí, era Edgar, tenía que ser nuestro Poe.
Ya la emoción desbordaba en mí, para el final de la declamación me apretaba las piernas, y apretaba a Silvana, y mordía mis labios, *PUF* final, fue Poe y vaya, mi corazón era un millón, logré respirar entonces.
Prosiguió y finalmente todos hicimos un coro improvisado cantando _Que llueva café_...
Y luego, ay, mi vida, aquí mucho me emocioné, lo sé, ¿más?
Cantamos _Cielito lindo, canta y no llores porque cantando se alegran, cielito lindo, los corazones_... Sentía cuando tú me cantas, y me clamas como *mi cielo*, y cerraba los ojos, tarareando te besaba.
Salimos y un abrazo y beso, y llovía apenas mojando sin embargo más que el pueblo.
Tomamos la ruta y escuchaba a Silvana, y sí, es increíble escucharla, fascinada, elaboraba pensamientos tales como agobiarse la rutina y dejar de sentir y acostumbrarse, y oye, ahora que menciono a Silvana, sabes qué más pasó en la Tertulia ¡estaba Franco! Y debo decir ¡qué niño! Hiló un fantástico cuento, en voz de borrachos de un día común en su vida, realmente tenía frases como: _Me preguntaba al final de la noche, cuándo volvería a sentir esa felicidad, esa sensación colmada de empatia que me daban esos dos borrachos_.
Silvana ya llegando a casa se exaltaba mencionando esos detalles y Franco y miradas.
Llegar a casa fue un abrazo, Leonardo nos recibió contento junto al Diez, y cenamos, y luego cargar el teléfono y la película más tierna y risueña *Cigüeña: la historia que no te contaron*, me reí tanto con Missy a mi regazo, debes verla, amor mío.
Y ahora estoy aquí, y creo quiero pan con arequipe, y shí, te amo inmensamente.
Ay, mi vida, no podía meterme a la cama sin contarte todo esto, no veía la hora de llegar, sólo pensaba: ¡quiero contarle todo! Eso me emociona tanto, llegar a ti, y sentirlo contigo.
Te amo, te amo y te amo.
Y ya respiro luego de toda la emoción de esta redacción.
Silvana dijo una frase: Es lindo un abrazo y todo pero no hay nada como hablar.
Se refería a que las parejas se basan tanto en la física, el contacto sensual, olvidándose de lo primordial, conocer, ir más allá, hablar con el ser que vive contigo.
Y TE AMO.
viernes, 11 de agosto de 2017
Las artesanías de Jeca
La película fueron risas desprendidas como cantos, era una verdadera dicha de niña volver a la Galaxia de ese universo, igualmente la ternura tras unos ojos inmensos (el personaje de niño del grupo).
La manualidad comenzó en forma justo después, porque por la tarde me distraje fascinada en cada material, quise tomarme mi tiempo con cada uno, perderme en cada encaje y empezar de nuevo. Aunque sí hice un portalápices parecido a un delicado vestido.
En fin...
La noche era fría pero la pintura apaciguaba.
Tomé el pincel y lo primero fue un recorrido en el corazón del envase, dos capas y la tapa a la pintura también, mientras veía nuevamente la delicada preparación de los tacos, últimamente es todo un arte la cocina, Missy mientras el sartén ardía en cámara, se dormía y volvía a empezar.
Ahora sí, a por la decoración, recortar una verde flor para el tope, luego sí las medidas de cada tira y flor, y *pfff* al silicon, y con cuidado y ojo de artesana listo estaba, pegar siguiendo la línea, y ya estaba la primera fila, así con una segunda y tercera, y luego flores para la tapa y otro poco de amarillo, el contraste fue de maravilla.
Sólo restó entonces la letra para el café, con un marcador y mi mejor trazado *pim* dibujado el café al nombre, al final recortar granos y esparcirlos al lado del café, perfectamente decorado terminamos 💕 así el proceso y el acabado, y luego un beso y las cobijas al acto; cuánto te amo.